Morito de Astor se viste de campesino

 

Hay marcas que tienen productos. Y hay marcas que son parte de la memoria de una ciudad. Astor es de las segundas. Si creciste en Medellín, sabes de qué estamos hablando. Astor no es una repostería normal: es un punto de referencia, una vitrina llena de delicias. Y el morito es uno de esos productos que la gente reconoce apenas lo ve.

Este año, para nuestros 35 años, nos sentamos a trabajar con ellos.

Esta es la historia.

Empecemos por lo básico, por si alguien aún no lo conoce y vale la pena entenderlo bien. El morito es uno de los clásicos de la repostería de Astor: un dulce que lleva décadas haciéndose de la misma forma, a mano, uno por uno. No es un producto industrial ni una moda de temporada. Es de los gustos que traen recuerdos y se heredan.

Lo que lo hace distinto no es un ingrediente secreto. Es el oficio: casi un siglo de repostería puliendo un mismo procedimiento hasta que quedó exactamente donde tenía que quedar. Eso no se copia y no se improvisa.

Astor, en Junín desde 1930

Junín no es una calle. Es parte de la memoria de Medellín — el centro donde esta ciudad se encontró consigo misma durante generaciones.

Astor lleva ahí desde 1930. Casi un siglo en la misma cuadra, viendo pasar la ciudad entera por su vitrina. En un país donde los negocios abren y cierran cada año, que una de repostería lleve más de noventa y cinco años es un logro admirable, y por eso ha sido siempre un referente para nosotros.

Hacienda también nació en Junín con una idea sencilla: rescatar lo mejor de la cultura antioqueña y sentar a las familias alrededor de nuestra comida.

Crecimos viendo a Astor como el referente de la repostería en Antioquia. Hay gente que trabaja en Astor que vio a Hacienda abrir sus puertas por primera vez. Por eso, cuando decidimos celebrar nuestros 35 años, el primer invitado era obvio. No había que buscarlo lejos. Estaba en la cuadra, desde siempre.

Cómo nació el morito de Mesa de Invitados

Mesa de Invitados: en lugar de cocinar solo lo nuestro, le abrimos la casa a marcas que admiramos y que, como nosotros, son íconos de la cocina antioqueña. Con Astor, el resultado es un morito co-creado entre las dos casas, es un honor que la primera vez que el morito hace una colaboración sea con nosotros. Sentarnos a trabajar juntos, como dos referentes de la ciudad, nos hizo mucha ilusión, y creemos que se nota en el producto.

 

Dónde probarlo y cómo pedirlo

El morito de Mesa de Invitados está disponible solo esta temporada, en el marco de la Feria de las Flores y de nuestro aniversario. Solo lo encontrarás en cualquiera de nuestras 4 sedes — Manila, Junín, Ciudad del Río y La Strada.

Te lo puedes comer ahí, con un tinto, sin afán. Pero también te lo empacamos y te lo llevas para la casa o lo entregas de regalo para endulzarle el día a alguien más.

Si vienes a la sede de Junín, mira alrededor: estás en la cuadra donde empezó todo, con las dos casas a menos de cincuenta metros la una de la otra. Un postre típico de Medellín, con dos apellidos. El morito es de esos productos que te devuelven a un lugar y a una época apenas lo pruebas.

Si quieres conocer el resto de la celebración, acá contamos cómo celebramos los 35 años y cómo Idílico, el otro invitado a la mesa, trajo una reinterpretación del campo.

"Morito de Astor: el postre de Medellín que llegó a Hacienda | Hacienda Origen"
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